domingo


Eras un mar de dudas. Todo lleno de interrogantes. De puntos suspensivos. Tus ojos, los signos de interrogación.
Parado a mitad del pasillo, sin saber si avanzar dos pasos adelante, o si retroceder un poco. No vaya a ser cosa que... Carcomiendote a vos mismo, retorciendo esas ganas de llegar, por fin, a mis brazos abiertos... Sí. Abiertos. Mis brazos están abiertos. Mis brazos son seguros. Mis brazos quieren que te apoyes en ellos. Mi cuerpo quiere delimitar al tuyo, y decirle -por fin decirle!- estoy a tu lado, para seguir, para avanzar... dos pasos adelante, y luego dos mas. Despacito. Con un armazón de paciencia. Paciencia... paciencia... paciencia...

1 comentario:

yoquemebusco dijo...

Esto me hizo lagrimear.

¡salú!

Lucía